Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

25/9/14

HOJAS SECAS

Hojas secas van a la mar, y ningún remolino las detendrá.


TE recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.

Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.

Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en
         calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.


PABLO NERUDA 

15/9/14

CASTILLO DE ARGÜESO

-Y este valle,¿cómo se llama?
-Esta parte de él que vamus pisandu, pa el cuasi, Campoo de Arriba.
De buena gana hubiera revuelto mi cabalgadura hacia sus risueñas praderías, cruzadas de senderos blandos y tentadores; pero me arrastraba a la derecha el pícaro deber, encarnado en aquel condenado espolique, siempre cosido a las faldas de los montes como si de ellos tomara el vigor y la fortaleza que parecían crecer en él según iba caminando.
También llegó a interrumpirse la desesperante continuidad de la barrera de aquel lado, y entonces columbré sobre un cerro encajonado en el fondo de un amplio seno de montes un castillo roquero que, aunque ruinoso y cargado de yedra, conservaba las principales líneas de su sencilla y elegante arquitectura.
-¿Qué castillo es aquél?- pregunté al espolique.
- El de Argüesu-respondióme-; y dicen si es obra de morus.
Para aquellos rudos montañeses, como pudo observar más adelante, toda construcción de parecida traza es debida a los moros...o a "la francesada".
-Nos hallábamos entonces al pie de una altísima sierra que se desenvolvía a diestro y siniestro en interminable anfiteatro.
-¿Por donde tomamos ahora-pregunté a Chisco-, y adónde irémos a salir?.
-¿Vey usté-respondióme levantando y extendiendo el brazo y apuntando con la navaja abierta mientras mascaba los primeros bocados de pan y queso-; vey usté enfrente de nos, ayá-rriba de tou una coyá (collada) entre dos cuetus...,vamos, al acabar de esta primera sierra?
-Si la veo-contesté.
-Pos güenu: ¿Vey usté también por entre los dos cuetus de la coyá otra lomba (loma) más alta que cierra tou el boqueti?
-La veo.
-Por ayí hemos de pasar.
-¿Por entre los dos cuetos?
-Por encima de la lomba que va del unu al otru.
-Por encima de aquella última?
-Por encima de la mesma.
-¡Pero hombre-dije estremeciendome-, si sobre aquella loma no se ve más que el cielo!
-Pos crea usté-me replicó el espolique con gran prosopopeya-que, así y con tou, hay mucha tierra que pisar al otro lau.

José María de Pereda- PEÑAS ARRIBA

1/9/14

CERCA DEL MAR...

...porque yo nací en el Cantábrico y no en el Mediterraneo como dice la canción de Joan Manuel Serrat,(aunque tampoco me hubiera importado).

Y es que en estos días  los atardeceres se vuelven rojos y quiero compartirlos con todos vosotros mientras llegan las largas noches de invierno.

Recurro al diccionario para explicaros como me quedo contemplando estos atardeceres.

Absorto: alelado, enajenado, abstraído, distraído, abismado, estupefacto, sumido, asombrado, atónito, cautivado, concentrado, enfrascado, encantado, ensimismado, maravillado, pasmado, petrificado, suspenso, patidifuso, pensativo, preocupado.